Catorce años después de sus primeros pasos con la camiseta del Lyon, el portero del Angers SCO regresa a su club formador el próximo domingo.
Catorce años. Es el tiempo que Anthony Lopes necesitó para cerrar el círculo. El domingo 1 de noviembre, el guardameta del Angers SCO pisará el césped del Groupama Stadium ya no como lyonés, sino como visitante. Un regreso a los orígenes cargado de emoción para aquel que siempre mostró su attachment indéfectible al Olympique Lyonnais.
Formado en el club, el portero portugués pasó la mayor parte de su carrera allí. Con 489 partidos disputados con la camiseta del Ródano, se convirtió en una leyenda viva del club. « Lyon, c'est toute ma vie », repetía una y otra vez. Estas palabras las llevaba en cada partido, cada parada, cada salida aérea que forjó su reputación.
Partió libre este verano hacia Angers, y Lopes descubre hoy un nuevo desafío en Ligue 1. Pero este desplazamiento al Ródano tiene una dimensión especial. Los hinchas lyoneses, que lo vieron crecer y convertirse en pilar del equipo, lo esperan con un afecto intacto. El guardameta de 33 años también se reencontrará con antiguos compañeros que ahora serán rivales por un partido.
Para el Angers, este partido de la jornada 9 representa un desafío importante frente a una formación lyonesa en busca de resultados. Lopes podría tener que realizar paradas decisivas para darle un punto a su equipo. Una ironía del destino para este guardameta que escribió tantas páginas de la historia del OL.
Este encuentro de las 17:15 será mucho más que un simple partido de Ligue 1. Contará la historia de un hombre que dedicó dieciséis años de su vida a un club, y que ahora regresa para visitarlo como enemigo temporal. El fútbol ofrece a veces escenarios que ni los guionistas más audaces se atreverían a imaginar.
Formado en el club, el portero portugués pasó la mayor parte de su carrera allí. Con 489 partidos disputados con la camiseta del Ródano, se convirtió en una leyenda viva del club. « Lyon, c'est toute ma vie », repetía una y otra vez. Estas palabras las llevaba en cada partido, cada parada, cada salida aérea que forjó su reputación.
Partió libre este verano hacia Angers, y Lopes descubre hoy un nuevo desafío en Ligue 1. Pero este desplazamiento al Ródano tiene una dimensión especial. Los hinchas lyoneses, que lo vieron crecer y convertirse en pilar del equipo, lo esperan con un afecto intacto. El guardameta de 33 años también se reencontrará con antiguos compañeros que ahora serán rivales por un partido.
Para el Angers, este partido de la jornada 9 representa un desafío importante frente a una formación lyonesa en busca de resultados. Lopes podría tener que realizar paradas decisivas para darle un punto a su equipo. Una ironía del destino para este guardameta que escribió tantas páginas de la historia del OL.
Este encuentro de las 17:15 será mucho más que un simple partido de Ligue 1. Contará la historia de un hombre que dedicó dieciséis años de su vida a un club, y que ahora regresa para visitarlo como enemigo temporal. El fútbol ofrece a veces escenarios que ni los guionistas más audaces se atreverían a imaginar.
Publicidad
Fuente: Ouest-France