El antiguo entrenador del Arsenal aún no ha decidido sobre una eventual candidatura contra Gianni Infantino, pero debería pronunciarse a mediados de la próxima semana.
El mundo del fútbol contiene el aliento. Arsène Wenger, actual director de desarrollo del fútbol mundial en la FIFA, aún no ha oficializado su decisión concernant una eventual candidatura a la presidencia del organismo. Las elecciones están previstas para el 18 de marzo, y el antiguo manager del Arsenal podría enfrentarse al presidente saliente, Gianni Infantino.
Según las informações del diario deportivo L'Équipe, el interesado debería aportar una respuesta clara a mediados de la próxima semana. Este anuncio, muy esperado, podría redistribuir las cartas de un escrutinio que hasta ahora parecía ampliamente favorable a Infantino, en el cargo desde 2016.
Arsène Wenger, de 76 años, goza de una immense credibilidad en el mundo del fútbol. Tras veintidós años al frente del Arsenal, se incorporó a la FIFA en 2019 para supervisar los proyectos técnicos y el desarrollo del juego. Esta posición le ha permitido observar desde dentro los entresijos de la institución, pero también medir sus límites.
Una candidatura de Wenger no sería anodina. Llegaría en un contexto de críticas recurrentes hacia la gobernanza de Gianni Infantino, especialmente sobre la transparencia y la multiplicación de las competiciones. El antiguo técnico alsaciano encarnaría un perfil más consensual, centrado en la ética y la innovación.
Queda por saber si esta ganas, evocadas en varias ocasiones, se materializarán. Los próximos días serán decisivos. Si Wenger confirma su candidatura, deberá convencer a las federaciones nacionales, a menudo sensibles a las promesas de redistribución y estabilidad. Su programa, si es que tiene uno, aún no se ha desvelado.
Mientras tanto, las especulaciones están en pleno apogeo. Los observadores se preguntan sobre los apoyos de los que podría beneficiarse el antiguo entrenador, especialmente en Europa y en África. Una cosa es segura: la decisión de Arsène Wenger, sea cual sea, marcará la actualidad del fútbol mundial en los próximos días.
Según las informações del diario deportivo L'Équipe, el interesado debería aportar una respuesta clara a mediados de la próxima semana. Este anuncio, muy esperado, podría redistribuir las cartas de un escrutinio que hasta ahora parecía ampliamente favorable a Infantino, en el cargo desde 2016.
Arsène Wenger, de 76 años, goza de una immense credibilidad en el mundo del fútbol. Tras veintidós años al frente del Arsenal, se incorporó a la FIFA en 2019 para supervisar los proyectos técnicos y el desarrollo del juego. Esta posición le ha permitido observar desde dentro los entresijos de la institución, pero también medir sus límites.
Una candidatura de Wenger no sería anodina. Llegaría en un contexto de críticas recurrentes hacia la gobernanza de Gianni Infantino, especialmente sobre la transparencia y la multiplicación de las competiciones. El antiguo técnico alsaciano encarnaría un perfil más consensual, centrado en la ética y la innovación.
Queda por saber si esta ganas, evocadas en varias ocasiones, se materializarán. Los próximos días serán decisivos. Si Wenger confirma su candidatura, deberá convencer a las federaciones nacionales, a menudo sensibles a las promesas de redistribución y estabilidad. Su programa, si es que tiene uno, aún no se ha desvelado.
Mientras tanto, las especulaciones están en pleno apogeo. Los observadores se preguntan sobre los apoyos de los que podría beneficiarse el antiguo entrenador, especialmente en Europa y en África. Una cosa es segura: la decisión de Arsène Wenger, sea cual sea, marcará la actualidad del fútbol mundial en los próximos días.
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Fuente: Ouest-France