El club eslovaco ha cruzado un umbral doloroso al encadenar catorce derrotas consecutivas en la escena europea.
El Slovan Bratislava acaba de inscribir una línea poco gloriosa en los anales del fútbol europeo. Al caer pesadamente en el terreno del LASK en Linz (4-0), el martes 3 de noviembre de 2026, durante la cuarta jornada de Liga de Campeones, el club eslovaco alcanzó un total de catorce derrotas seguidas en competición continental. Una racha negra que borra el anterior récord ostentado por el Olympique de Marsella.
Esta campaña 2024-2025 ya había estado marcada por un cero absoluto para los eslovacos. Pero la temporada siguiente no ha permitido invertir la tendencia. Al contrario, los jugadores eslovacos parecen atrapados en una espiral negativa imposible de detener. Cada encuentro europeo se transforma en un calvario, y las estadísticas se vuelven abrumadoras.
El récord del Marsella, largamente grabado en la memoria de los aficionados franceses, databa de un período igualmente difícil para el club marsellés. El Marsella había conocido trece derrotas consecutivas, un balance que parecía difícil de igualar. Hoy, el Slovan Bratislava supera esta marca por una unidad, entrando así en la historia por razones poco envidiables.
En el seno del club eslovaco, la situación plantea serias interrogantes sobre la capacidad del equipo para competir al más alto nivel europeo. La diferencia de goles se acumula partido tras partido, y la moral de los jugadores parece estar en su punto más bajo. Los aficionados, por su parte, esperan ver cómo esta racha llega a su fin durante las próximas jornadas de la fase de liga.
Esta campaña 2024-2025 ya había estado marcada por un cero absoluto para los eslovacos. Pero la temporada siguiente no ha permitido invertir la tendencia. Al contrario, los jugadores eslovacos parecen atrapados en una espiral negativa imposible de detener. Cada encuentro europeo se transforma en un calvario, y las estadísticas se vuelven abrumadoras.
El récord del Marsella, largamente grabado en la memoria de los aficionados franceses, databa de un período igualmente difícil para el club marsellés. El Marsella había conocido trece derrotas consecutivas, un balance que parecía difícil de igualar. Hoy, el Slovan Bratislava supera esta marca por una unidad, entrando así en la historia por razones poco envidiables.
En el seno del club eslovaco, la situación plantea serias interrogantes sobre la capacidad del equipo para competir al más alto nivel europeo. La diferencia de goles se acumula partido tras partido, y la moral de los jugadores parece estar en su punto más bajo. Los aficionados, por su parte, esperan ver cómo esta racha llega a su fin durante las próximas jornadas de la fase de liga.
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Fuente: Ouest-France