En Buenos Aires, la selección francesa de fútbol en silla de ruedas, con dos jugadores procedentes del club dinanés Din'handisport, se impone 2-1 en la final de la Copa del Mundo.
En Buenos Aires, Argentina, la selección francesa de fútbol en silla de ruedas conquistó la Copa del Mundo tras vencer a Inglaterra por 2 goles a 1 en la final disputada el viernes 23 de octubre de 2026. Este triunfo otorga a Francia su tercer campeonato mundial, un palmarés que sitúa a la selección entre las referencias de esta disciplina paralímpica.
Dos integrantes de la plantilla proceden del club Din'handisport, con sede en Dinan, en los Côtes-d'Armor. Aurélien Fillâtre y Tristan Le Beller forman parte de un equipo que supo gestionar la presión de una final frente a una sólida formación inglesa. Para el club dinanés, este logro supone un motivo de orgullo especial, pues ilustra el trabajo de formación desarrollado a nivel local en torno al fútbol en silla de ruedas.
El partido se disputó en un contexto exigente, la final de una competición mundial que reúne a las mejores naciones del momento. Los franceses tuvieron que estar a la altura del desafío durante todo el encuentro, manteniendo la concentración en su plan de juego. El marcador final, 2-1, refleja un duelo muy ajustado, en el que cada gol tuvo un peso decisivo.
Los jugadores subrayaron el alcance de este resultado. Volver a lo más alto con un tercer título mundial constituye, según ellos, un logro que trasciende el ámbito deportivo inmediato, ya que demuestra la constancia de un grupo a lo largo de varias ediciones.
Este nuevo trofeo refuerza la reputación del fútbol en silla de ruedas francés en el escenario internacional. Asimismo, pone de relieve una disciplina que gana visibilidad, impulsada por selecciones capaces de competir año tras año con las mejores naciones del planeta.
Dos integrantes de la plantilla proceden del club Din'handisport, con sede en Dinan, en los Côtes-d'Armor. Aurélien Fillâtre y Tristan Le Beller forman parte de un equipo que supo gestionar la presión de una final frente a una sólida formación inglesa. Para el club dinanés, este logro supone un motivo de orgullo especial, pues ilustra el trabajo de formación desarrollado a nivel local en torno al fútbol en silla de ruedas.
El partido se disputó en un contexto exigente, la final de una competición mundial que reúne a las mejores naciones del momento. Los franceses tuvieron que estar a la altura del desafío durante todo el encuentro, manteniendo la concentración en su plan de juego. El marcador final, 2-1, refleja un duelo muy ajustado, en el que cada gol tuvo un peso decisivo.
Los jugadores subrayaron el alcance de este resultado. Volver a lo más alto con un tercer título mundial constituye, según ellos, un logro que trasciende el ámbito deportivo inmediato, ya que demuestra la constancia de un grupo a lo largo de varias ediciones.
Este nuevo trofeo refuerza la reputación del fútbol en silla de ruedas francés en el escenario internacional. Asimismo, pone de relieve una disciplina que gana visibilidad, impulsada por selecciones capaces de competir año tras año con las mejores naciones del planeta.
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Fuente: Ouest-France