La nadadora de 23 años, originaria de Saint-Lô, inicia su temporada 2026-2027 en México con la ambición de acercarse a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.
La nadadora de aguas abiertas Inès Delacroix da el disparo de salida de su temporada 2026-2027 este viernes 6 de noviembre en Cancún, México. A sus 23 años, la nativa de Saint-Lô, en la Mancha, aborda esta nueva cita con un apetito reforzado tras unos campeonatos de Europa considerados convincentes, disputados en agosto en París.
Esta competición mexicana constituye un primer paso en un calendario que debe llevarla hacia las cumbres. Delacroix, especialista en largas distancias, demostró en los últimos campeonatos continentales que podía rivalizar con las mejores nadadoras europeas. Su inicio de temporada en Cancún le permitirá validar sus progresos y evaluar su condición física en condiciones exigentes.
Más allá de la cita inmediata, la joven atleta mira resueltamente hacia el futuro. Los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, previstos para 2028, aparecen como un objetivo accesible siempre que continúe con esta dinámica. Para una nadadora de su edad, este ciclo olímpico representa una oportunidad ideal para dar un paso más y establecerse de forma duradera entre la élite mundial.
El camino hacia Los Ángeles será largo, salpicado de competiciones internacionales y selecciones. Pero Inès Delacroix parece armada para asumir este desafío. Su arraigada identidad normanda, su regularidad en el esfuerzo y su progresión constante juegan a su favor. Los próximos meses dirán si logra transformar esta ambición en resultados concretos, paso a paso, desde Cancún hasta las grandes citas que vendrán.
Esta competición mexicana constituye un primer paso en un calendario que debe llevarla hacia las cumbres. Delacroix, especialista en largas distancias, demostró en los últimos campeonatos continentales que podía rivalizar con las mejores nadadoras europeas. Su inicio de temporada en Cancún le permitirá validar sus progresos y evaluar su condición física en condiciones exigentes.
Más allá de la cita inmediata, la joven atleta mira resueltamente hacia el futuro. Los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, previstos para 2028, aparecen como un objetivo accesible siempre que continúe con esta dinámica. Para una nadadora de su edad, este ciclo olímpico representa una oportunidad ideal para dar un paso más y establecerse de forma duradera entre la élite mundial.
El camino hacia Los Ángeles será largo, salpicado de competiciones internacionales y selecciones. Pero Inès Delacroix parece armada para asumir este desafío. Su arraigada identidad normanda, su regularidad en el esfuerzo y su progresión constante juegan a su favor. Los próximos meses dirán si logra transformar esta ambición en resultados concretos, paso a paso, desde Cancún hasta las grandes citas que vendrán.
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Fuente: Ouest-France