El empate en blanco concedido ante el Bodo/Glimt deja a los Dogues en una posición delicada en la clasificación de la Liga de Campeones.
El encuentro entre el LOSC y el club noruego del Bodo/Glimt, disputado el martes 3 de noviembre en la cuarta jornada de la fase de liga, se saldó con un marcador en blanco (0-0). Un resultado que no favorece en absoluto al club nordista, ya en dificultades en esta competición europea.
Con solo un punto obtenido desde el inicio de esta fase de liga, los jugadores lilas ocupan una preocupante trigésima cuarta plaza en la clasificación general sobre treinta y seis equipos. Una posición que deja poco margen para el optimismo, aunque las seis primeras acceden directamente a los octavos de final y que los puestos 9 a 24 ofrecen aún una oportunidad a través de las eliminatorias.
Ante esta situación, Davide Ancelotti, el entrenador de los Dogues, ha querido calmar las aprensiones. Según él, el grupo aún no está condenado a una eliminación prematura. El técnico italiano ha señalado que varios encuentros quedaban por disputar y que todo podía aún volcarse en un sentido u otro.
Sin embargo, las cifras siguen siendo tercas. El rendimiento ofensivo plantea interrogantes, al igual que la capacidad del equipo para revertir esta tendencia en las próximas semanas. El calendario se presenta cargado y cada partido se convertirá en una final para los Lileños.
Los aficionados esperarán respuestas concretas sobre el terreno de juego en las próximas jornadas, mientras el LOSC intentará salvar una temporada que comienza a tomar un giro preocupante en la escena europea.
Con solo un punto obtenido desde el inicio de esta fase de liga, los jugadores lilas ocupan una preocupante trigésima cuarta plaza en la clasificación general sobre treinta y seis equipos. Una posición que deja poco margen para el optimismo, aunque las seis primeras acceden directamente a los octavos de final y que los puestos 9 a 24 ofrecen aún una oportunidad a través de las eliminatorias.
Ante esta situación, Davide Ancelotti, el entrenador de los Dogues, ha querido calmar las aprensiones. Según él, el grupo aún no está condenado a una eliminación prematura. El técnico italiano ha señalado que varios encuentros quedaban por disputar y que todo podía aún volcarse en un sentido u otro.
Sin embargo, las cifras siguen siendo tercas. El rendimiento ofensivo plantea interrogantes, al igual que la capacidad del equipo para revertir esta tendencia en las próximas semanas. El calendario se presenta cargado y cada partido se convertirá en una final para los Lileños.
Los aficionados esperarán respuestas concretas sobre el terreno de juego en las próximas jornadas, mientras el LOSC intentará salvar una temporada que comienza a tomar un giro preocupante en la escena europea.
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Fuente: Ouest-France