Sorteada en un grupo fuerte durante el sorteo de la Liga de Naciones, la selección femenina de Francia deberá batallar ante la campeona europea vigente, Inglaterra.
El calendario de la fase de grupos de la Liga de Naciones Femenina de la UEFA ya es oficial. Este martes 3 de noviembre, en la sede de la instancia europea en Nyon, Suiza, se repartieron los diecinueve equipos clasificados. Para la selección de Francia, que terminó en tercer lugar en la edición anterior, la misión se vislumbra particularmente ardua para conseguir un nuevo lugar en el Final Four.
La «team» bicolor heredó el Grupo B, considerado como el grupo más difícil de esta edición. Allí enfrentará a Inglaterra, doble campeona europea vigente y número uno del mundo. Este enfrentamiento directo ofrece una primera prueba de nivel muy alto para las Bleues, que deberán demostrar una solidez defensiva notable para esperar un resultado positivo ante la selección británica.
Además de la campeona europea, las francesas compartirán su grupo con Portugal y Austria. Estos dos últimos equipos, aunque menos temidos que las jugadoras de las Lionesses, siguen siendo rivales serios capaces de revertir el curso de un encuentro. El recorrido de las francesas dependerá de su capacidad para gestionar estos dos encuentros cruciales, que determinarán si se clasifican para la semifinal o si su sueño termina en la fase de grupos.
La importancia sigue siendo de gran magnitud para el cuerpo técnico, que busca reproducir la hazaña del tercer lugar obtenido recientemente. La competición se llevará a cabo hasta finales de mes, pero la preparación comenzará de manera inmediata. Las jugadoras son conscientes del peso del rendimiento esperado y deberán encontrar rápidamente su ritmo de crucero para imponerse en este contexto internacional exigente.
Esta competición continental sirve, además, como termómetro antes de los próximos plazos, en particular la próxima Copa del Mundo. Al destacar ante adversarios de esta categoría, las francesas tendrán la oportunidad de demostrar que cuentan entre las élites del más alto nivel. El enfrentamiento con Inglaterra será sin duda el partido pivote de su campaña, ofreciendo la ocasión de medir el progreso realizado desde la última edición de la Liga de Naciones.
La «team» bicolor heredó el Grupo B, considerado como el grupo más difícil de esta edición. Allí enfrentará a Inglaterra, doble campeona europea vigente y número uno del mundo. Este enfrentamiento directo ofrece una primera prueba de nivel muy alto para las Bleues, que deberán demostrar una solidez defensiva notable para esperar un resultado positivo ante la selección británica.
Además de la campeona europea, las francesas compartirán su grupo con Portugal y Austria. Estos dos últimos equipos, aunque menos temidos que las jugadoras de las Lionesses, siguen siendo rivales serios capaces de revertir el curso de un encuentro. El recorrido de las francesas dependerá de su capacidad para gestionar estos dos encuentros cruciales, que determinarán si se clasifican para la semifinal o si su sueño termina en la fase de grupos.
La importancia sigue siendo de gran magnitud para el cuerpo técnico, que busca reproducir la hazaña del tercer lugar obtenido recientemente. La competición se llevará a cabo hasta finales de mes, pero la preparación comenzará de manera inmediata. Las jugadoras son conscientes del peso del rendimiento esperado y deberán encontrar rápidamente su ritmo de crucero para imponerse en este contexto internacional exigente.
Esta competición continental sirve, además, como termómetro antes de los próximos plazos, en particular la próxima Copa del Mundo. Al destacar ante adversarios de esta categoría, las francesas tendrán la oportunidad de demostrar que cuentan entre las élites del más alto nivel. El enfrentamiento con Inglaterra será sin duda el partido pivote de su campaña, ofreciendo la ocasión de medir el progreso realizado desde la última edición de la Liga de Naciones.
Publicidad
Fuente: Ouest-France