El capitán de la selección francesa de fútbol expresó su pesar tras unas declaraciones sobre Mao Zedong que acarrearon consecuencias comerciales y mediáticas en China.
Kylian Mbappé decidió responder públicamente a la oleada de reacciones suscitada por un vídeo en el que calificaba al antiguo dirigente chino Mao Zedong de «dictador». En un comunicado, el delantero de la selección de Francia y del Real Madrid afirma sentirse sinceramente arrepentido y pide disculpas a quienes pudieran haberse sentido heridos por sus declaraciones.
La repercusión de estas palabras fue inmediata en China. Varias empresas chinas decidieron rescindir sus contratos publicitarios con el jugador, una decisión que ilustra el peso económico del mercado chino para los deportistas internacionales. Al mismo tiempo, la televisión pública china anunció la suspensión de la emisión de los partidos del Real Madrid, club español del que Mbappé es una de las figuras principales.
Este tipo de episodio pone de relieve la especial sensibilidad que rodea en el país la imagen de los personajes históricos. Mao Zedong sigue siendo una figura central de la historia china contemporánea, y cualquier cuestionamiento público de su legado puede provocar reacciones enérgicas, incluso en el terreno comercial. Los deportistas y las celebridades occidentales que se pronuncian sobre temas políticos o históricos relacionados con China se enfrentan con regularidad a este dilema.
Al presentar sus disculpas, Kylian Mbappé trata de cerrar la polémica y preservar su relación con sus socios y con su público. El comunicado insiste en el carácter sincero de su arrepentimiento, sin volver en detalle sobre el contenido exacto del vídeo en cuestión. Queda por saber si estas disculpas bastarán para restablecer la situación con las empresas que rompieron sus contratos y con las cadenas de televisión chinas.
El caso del capitán de los Bleus recuerda, más en general, que la comunicación de los deportistas de alto nivel ya no se limita al terreno de juego. Sus declaraciones pueden tener consecuencias inmediatas sobre sus ingresos, sobre la difusión de sus clubes y sobre la imagen de su selección nacional. Las próximas semanas permitirán medir el alcance real del impacto de este asunto.
La repercusión de estas palabras fue inmediata en China. Varias empresas chinas decidieron rescindir sus contratos publicitarios con el jugador, una decisión que ilustra el peso económico del mercado chino para los deportistas internacionales. Al mismo tiempo, la televisión pública china anunció la suspensión de la emisión de los partidos del Real Madrid, club español del que Mbappé es una de las figuras principales.
Este tipo de episodio pone de relieve la especial sensibilidad que rodea en el país la imagen de los personajes históricos. Mao Zedong sigue siendo una figura central de la historia china contemporánea, y cualquier cuestionamiento público de su legado puede provocar reacciones enérgicas, incluso en el terreno comercial. Los deportistas y las celebridades occidentales que se pronuncian sobre temas políticos o históricos relacionados con China se enfrentan con regularidad a este dilema.
Al presentar sus disculpas, Kylian Mbappé trata de cerrar la polémica y preservar su relación con sus socios y con su público. El comunicado insiste en el carácter sincero de su arrepentimiento, sin volver en detalle sobre el contenido exacto del vídeo en cuestión. Queda por saber si estas disculpas bastarán para restablecer la situación con las empresas que rompieron sus contratos y con las cadenas de televisión chinas.
El caso del capitán de los Bleus recuerda, más en general, que la comunicación de los deportistas de alto nivel ya no se limita al terreno de juego. Sus declaraciones pueden tener consecuencias inmediatas sobre sus ingresos, sobre la difusión de sus clubes y sobre la imagen de su selección nacional. Las próximas semanas permitirán medir el alcance real del impacto de este asunto.
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Fuente: Ouest-France