Impulsado por un dominio colectivo y una abnegación notable, Pouzauges-La Châtaigneraie supo hacer valer la jerarquía ante Nieul-le-Dolent en la cuarta ronda de la Copa de Francia femenina.
El fútbol femenino regional nos ofreció este domingo 1 de noviembre un duelo cautivador entre Pouzauges-La Châtaigneraie, equipo que milita en Regional 2, y Nieul-le-Dolent, conjunto de Departamental 1. Al término de un encuentro disputado con intensidad, fue el club mejor clasificado el que supo sacar provecho, imponiéndose por la mínima (1-0).
Esta victoria, lograda con sufrimiento, ilustra a la perfección el refrán de que el mental suele marcar la diferencia en el campo. Las jugadoras de Pouzauges-La Châtaigneraie tuvieron que apelar a sus reservas para superar a una rival que nunca se rindió. Nieul-le-Dolent, pese a su condición de outsider, llevó a las favoritas al límite hasta el pitido final.
Hay que aplaudir la actuación de las visitantes, que demostraron una abnegación notable durante todo el partido. Enfrentarse a un equipo de categoría superior nunca fue un problema para las jugadoras de Nieul-le-Dolent, que propusieron un juego intenso y generaron varias ocasiones de peligro. Esta derrota no debe eclipsar la calidad de su actuación.
Por el lado de las vencedoras, este triunfo con el mental es una señal contundente de cara al resto de la competición. En un torneo de eliminación directa como la Copa de Francia, la capacidad de sufrir y de mantenerse unidas ante la adversidad es un arma valiosa. Pouzauges-La Châtaigneraie demostró poseer esa cualidad indispensable.
Este partido también recuerda que las diferencias de división no siempre equivalen a dominio sobre el terreno. El fútbol femenino amateur está repleto de talentos y de equipos decididos a dar la sorpresa. Nieul-le-Dolent puede abandonar esta competición con la cabeza alta, consciente de haber estado a punto de lograr una hazaña que habría marcado a todos.
Esta victoria, lograda con sufrimiento, ilustra a la perfección el refrán de que el mental suele marcar la diferencia en el campo. Las jugadoras de Pouzauges-La Châtaigneraie tuvieron que apelar a sus reservas para superar a una rival que nunca se rindió. Nieul-le-Dolent, pese a su condición de outsider, llevó a las favoritas al límite hasta el pitido final.
Hay que aplaudir la actuación de las visitantes, que demostraron una abnegación notable durante todo el partido. Enfrentarse a un equipo de categoría superior nunca fue un problema para las jugadoras de Nieul-le-Dolent, que propusieron un juego intenso y generaron varias ocasiones de peligro. Esta derrota no debe eclipsar la calidad de su actuación.
Por el lado de las vencedoras, este triunfo con el mental es una señal contundente de cara al resto de la competición. En un torneo de eliminación directa como la Copa de Francia, la capacidad de sufrir y de mantenerse unidas ante la adversidad es un arma valiosa. Pouzauges-La Châtaigneraie demostró poseer esa cualidad indispensable.
Este partido también recuerda que las diferencias de división no siempre equivalen a dominio sobre el terreno. El fútbol femenino amateur está repleto de talentos y de equipos decididos a dar la sorpresa. Nieul-le-Dolent puede abandonar esta competición con la cabeza alta, consciente de haber estado a punto de lograr una hazaña que habría marcado a todos.
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Fuente: Ouest-France