El tercer acto de la movilización contra el alto costo de vida se llevará a cabo el sábado con manifestaciones, sentadas y una «noche de tinieblas» simbólica.
La movilización contra el aumento del costo de vida tendrá este sábado su tercer acto. Los organizadores prevén manifestaciones, sentadas y una operación denominada «noche de tinieblas». Esta jornada se enmarca en un movimiento más amplio destinado a denunciar la presión económica que pesa sobre los hogares.
Las procesiones recorrerán varias arterias principales de las grandes ciudades, mientras que se han anunciado concentraciones estáticas frente a edificios públicos o lugares simbólicos. La «noche de tinieblas» consiste en un apagón voluntario del alumbrado público o privado durante un tiempo determinado, con el fin de ilustrar la situación que vive una parte de la población.
Los organizadores esperan una alta participación, al igual que en jornadas de acción anteriores. Hacen un llamado a los ciudadanos para que expresen su descontento de manera pacífica. Las autoridades locales han sido informadas sobre los recorridos y horarios, y se implementarán dispositivos de seguridad para supervisar las concentraciones.
Esta nueva etapa se produce en un contexto de escalada de precios de la energía, la alimentación y los alquileres. Los sindicatos y asociaciones promotoras del movimiento exigen medidas concretas, en particular una revalorización de los salarios y un bloqueo de los precios de los productos de primera necesidad.
Se invita a los comerciantes y usuarios del transporte a anticipar posibles perturbaciones. Los servicios municipales de varias ciudades ya han anunciado desvíos o cierres temporales de algunos equipamientos.
Al término de esta jornada, los organizadores prevén hacer un balance sobre la continuidad del movimiento. No se descarta una nueva movilización si no se atienden las reivindicaciones.
Las procesiones recorrerán varias arterias principales de las grandes ciudades, mientras que se han anunciado concentraciones estáticas frente a edificios públicos o lugares simbólicos. La «noche de tinieblas» consiste en un apagón voluntario del alumbrado público o privado durante un tiempo determinado, con el fin de ilustrar la situación que vive una parte de la población.
Los organizadores esperan una alta participación, al igual que en jornadas de acción anteriores. Hacen un llamado a los ciudadanos para que expresen su descontento de manera pacífica. Las autoridades locales han sido informadas sobre los recorridos y horarios, y se implementarán dispositivos de seguridad para supervisar las concentraciones.
Esta nueva etapa se produce en un contexto de escalada de precios de la energía, la alimentación y los alquileres. Los sindicatos y asociaciones promotoras del movimiento exigen medidas concretas, en particular una revalorización de los salarios y un bloqueo de los precios de los productos de primera necesidad.
Se invita a los comerciantes y usuarios del transporte a anticipar posibles perturbaciones. Los servicios municipales de varias ciudades ya han anunciado desvíos o cierres temporales de algunos equipamientos.
Al término de esta jornada, los organizadores prevén hacer un balance sobre la continuidad del movimiento. No se descarta una nueva movilización si no se atienden las reivindicaciones.
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Fuente: La Nouvelle République