El partido entre Vannes y Burdeos-Bègles este domingo en La Beaujoire será arbitrado por Benoît Rousselet, el mismo hombre de negro que en un encuentro memorable hace dos años.
El RC Vannes se enfrenta de nuevo al Union Bordeaux-Bègles este domingo por la tarde (saque de inicio a las 15:00) en el césped de La Beaujoire en Nantes. Un enfrentamiento del Top 14 que verá a Benoît Rousselet ejercer como árbitro principal. Una designación que no ha dejado de generar reacciones en el mundo del rugby, dado que el recuerdo de su última intervención en este contexto permanece grabado en la memoria.
En efecto, hacen exactamente dos años que este árbitro pitó un encuentro entre los mismos dos equipos. Un partido que quedó en los anales por diversas razones, tanto en el plano deportivo como en el del arbitraje. Los observadores y los seguidores recuerdan ciertas decisiones que alimentaron los debates mucho después del silbato final.
La elección de La Beaujoire como sede de este enfrentamiento no es casual. Dado que el estadio municipal de Vannes no puede acoger la afluencia esperada para un partido de esta envergadura, se ha privilegiado el gran estadio de Nantes. Esta configuración permite a ambos bandos ofrecer un número importante de localidades a sus respectivas comunidades de seguidores.
Para el RC Vannes, este encuentro ante uno de los gallos del Top 14 representa un desafío mayor en su temporada. En cuanto a la UBB, afrontará este desplazamiento con el objetivo de mantener su dinámica habitual. La presencia de Benoît Rousselet al silbato añadirá sin duda una dimensión adicional a este enfrentamiento, siendo conscientes los protagonistas de que evolucionarán bajo la mirada de un árbitro al que conocen bien por haberse cruzado ya en circunstancias memorables.
En efecto, hacen exactamente dos años que este árbitro pitó un encuentro entre los mismos dos equipos. Un partido que quedó en los anales por diversas razones, tanto en el plano deportivo como en el del arbitraje. Los observadores y los seguidores recuerdan ciertas decisiones que alimentaron los debates mucho después del silbato final.
La elección de La Beaujoire como sede de este enfrentamiento no es casual. Dado que el estadio municipal de Vannes no puede acoger la afluencia esperada para un partido de esta envergadura, se ha privilegiado el gran estadio de Nantes. Esta configuración permite a ambos bandos ofrecer un número importante de localidades a sus respectivas comunidades de seguidores.
Para el RC Vannes, este encuentro ante uno de los gallos del Top 14 representa un desafío mayor en su temporada. En cuanto a la UBB, afrontará este desplazamiento con el objetivo de mantener su dinámica habitual. La presencia de Benoît Rousselet al silbato añadirá sin duda una dimensión adicional a este enfrentamiento, siendo conscientes los protagonistas de que evolucionarán bajo la mirada de un árbitro al que conocen bien por haberse cruzado ya en circunstancias memorables.
Publicidad
Fuente: Ouest-France