A la víspera de la cuarta jornada de la Champions League, Unai Emery volvió a evocar la famosa remontada de 2017 y el papel que habría podido desempeñar la VAR.
Esta noche del martes, el Aston Villa recibe al FC Barcelona en el marco de la cuarta jornada de la fase de liga de la Champions League. Un encuentro especial para Unai Emery, el técnico vasco de los Villans, que se vuelve a enfrentar a un club contra el cual vivió uno de los momentos más dolorosos de su carrera.
En febrero de 2017, Emery dirigía al Paris Saint-Germain. Tras una victoria de 4-0 en la ida de los octavos de final, los parisinos cayeron por 6-1 en el Camp Nou, una eliminación que se convirtió en una leyenda del fútbol europeo bajo el nombre de «remontada». Este desenlace catastrófico marcó a los aficionados y dejó profundas cicatrices en el vestuario parisino.
Más de nueve años después, el técnico español no ha olvidado aquella noche. Consultado al acercarse este duelo contra el Barça, confesó que el arbitraje de video hubiera podido cambiar el curso de los eventos. Según él, algunas decisiones controvertidas podrían haberse revisado y la VAR quizás habría evitado este escenario inverosímil. Una declaración que renueva el debate sobre el arbitraje de esa época, mucho antes de la introducción de la asistencia de video en la Champions League.
Sin embargo, Emery quiso resaltar la actuación de su antiguo rival. Reconoció la fortaleza del colectivo barcelonista de entonces, capaz de revertir una situación casi desesperada. Para él, esta remontada sigue siendo una advertencia: ninguna ventaja es definitiva a este nivel de competición.
Por lo tanto, este partido frente al Barcelona tendrá un sabor especial para el técnico vasco. El Aston Villa, sólido en la Premier League, intentará olvidar este doloroso recuerdo logrando un resultado positivo ante un gigante europeo. Una oportunidad para que Emery cierre definitivamente ese capítulo, aunque la herida parece aún muy reciente.
En febrero de 2017, Emery dirigía al Paris Saint-Germain. Tras una victoria de 4-0 en la ida de los octavos de final, los parisinos cayeron por 6-1 en el Camp Nou, una eliminación que se convirtió en una leyenda del fútbol europeo bajo el nombre de «remontada». Este desenlace catastrófico marcó a los aficionados y dejó profundas cicatrices en el vestuario parisino.
Más de nueve años después, el técnico español no ha olvidado aquella noche. Consultado al acercarse este duelo contra el Barça, confesó que el arbitraje de video hubiera podido cambiar el curso de los eventos. Según él, algunas decisiones controvertidas podrían haberse revisado y la VAR quizás habría evitado este escenario inverosímil. Una declaración que renueva el debate sobre el arbitraje de esa época, mucho antes de la introducción de la asistencia de video en la Champions League.
Sin embargo, Emery quiso resaltar la actuación de su antiguo rival. Reconoció la fortaleza del colectivo barcelonista de entonces, capaz de revertir una situación casi desesperada. Para él, esta remontada sigue siendo una advertencia: ninguna ventaja es definitiva a este nivel de competición.
Por lo tanto, este partido frente al Barcelona tendrá un sabor especial para el técnico vasco. El Aston Villa, sólido en la Premier League, intentará olvidar este doloroso recuerdo logrando un resultado positivo ante un gigante europeo. Una oportunidad para que Emery cierre definitivamente ese capítulo, aunque la herida parece aún muy reciente.
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Fuente: Ouest-France