Los nanteses sufrieron una cruel derrota en casa ante el JA Vichy (74-75), su primer revés como local esta temporada y el segundo consecutivo.
Una victoria que se escapa. El sábado, en la 8.ª jornada de la Élite 2, el Jeanne d'Arc Vichy se impuso en la pista del Nantes Hermine por 74-75. Un resultado tanto más difícil de digerir para los locales cuanto que tenían el partido en su mano antes de flaquear en los últimos minutos.
Los nanteses, que venían de una primera derrota en La Rochelle (79-73), tenían esta vez la oportunidad de reaccionar ante su público. Sin embargo, fue Vichy quien supo aprovechar su oportunidad, beneficiándose de la relajación del rival para remontar un encuentro que parecía, sin embargo, bien encaminado para los hombres del entrenador nantés.
Esta contraactuación constituye el primer revés de la temporada como local para el Nantes Hermine. Un aroma de inacabado planea desde hace varios partidos, y las estadísticas no mienten: tras ocho jornadas, el balance se agrava con esta segunda derrota consecutiva que mancha el expediente.
En el bando nantés, la hora es de la interrogación. ¿Cómo tener el partido en la mano y perderlo? ¿Cómo reproducir semejante guion dos veces en tan poco tiempo? La respuesta deberá llegar pronto, porque el calendario no perdonará eternamente estos errores. Los aficionados, por su parte, esperan un arrebato de orgullo desde el próximo encuentro.
Los nanteses, que venían de una primera derrota en La Rochelle (79-73), tenían esta vez la oportunidad de reaccionar ante su público. Sin embargo, fue Vichy quien supo aprovechar su oportunidad, beneficiándose de la relajación del rival para remontar un encuentro que parecía, sin embargo, bien encaminado para los hombres del entrenador nantés.
Esta contraactuación constituye el primer revés de la temporada como local para el Nantes Hermine. Un aroma de inacabado planea desde hace varios partidos, y las estadísticas no mienten: tras ocho jornadas, el balance se agrava con esta segunda derrota consecutiva que mancha el expediente.
En el bando nantés, la hora es de la interrogación. ¿Cómo tener el partido en la mano y perderlo? ¿Cómo reproducir semejante guion dos veces en tan poco tiempo? La respuesta deberá llegar pronto, porque el calendario no perdonará eternamente estos errores. Los aficionados, por su parte, esperan un arrebato de orgullo desde el próximo encuentro.
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Fuente: Ouest-France