La UEFA decidió no transmitir el himno de la Liga de Campeones antes de varios partidos en España, en homenaje a las víctimas de dos tragedias recientes.
El martes 3 de noviembre, a las 21 horas, el saque inicial del Villarreal-PSG se produjo sin que el himno de la Liga de Campeones resonara en el recinto español. Una decisión inusual de la UEFA, que optó por no hacer sonar este himno antes de varios encuentros disputados en los estadios españoles esa misma noche.
Esta medida se enmarca en un contexto especialmente doloroso para España. Pocos días antes, una colisión ferroviaria cobró la vida de 69 personas. Esta tragedia nacional marcó profundamente al país y condujo a un duelo colectivo, con las banderas a media astia y los tributos multiplicándose.
A este duelo se suma la desaparición de Jesús de Miguel, delantero español, fallecido tras un impacto sufrido en un terreno de juego. Este segundo drama, ocurrido en el ámbito deportivo, tocó particularmente al mundo del fútbol y llevó a la UEFA a adaptar su protocolo.
De este modo, la institución europea prefirió suprimir el himno, símbolo de fiesta y de competición, para marcar el respeto debido a las víctimas. Los aficionados presentes en los estadios presenciaron así un partido más sobrio, sin la música tradicional que habitualmente acompaña la entrada de los equipos.
Esta decisión concierne a los encuentros programados en España esa misma noche de martes, entre ellos el que enfrentaba al Villarreal con el Paris Saint-Germain. Refleja la voluntad de la UEFA de asociarse al duelo nacional español, al tiempo que mantiene el desarrollo de las competiciones.
Los jugadores y los cuerpos técnicos evolucionaron así en una atmósfera recogida, lejos de la efervescencia habitual de las noches europeas. El homenaje rendido a los desaparecidos primó sobre el espectáculo, una manera de mostrar la solidaridad del fútbol.
Esta medida se enmarca en un contexto especialmente doloroso para España. Pocos días antes, una colisión ferroviaria cobró la vida de 69 personas. Esta tragedia nacional marcó profundamente al país y condujo a un duelo colectivo, con las banderas a media astia y los tributos multiplicándose.
A este duelo se suma la desaparición de Jesús de Miguel, delantero español, fallecido tras un impacto sufrido en un terreno de juego. Este segundo drama, ocurrido en el ámbito deportivo, tocó particularmente al mundo del fútbol y llevó a la UEFA a adaptar su protocolo.
De este modo, la institución europea prefirió suprimir el himno, símbolo de fiesta y de competición, para marcar el respeto debido a las víctimas. Los aficionados presentes en los estadios presenciaron así un partido más sobrio, sin la música tradicional que habitualmente acompaña la entrada de los equipos.
Esta decisión concierne a los encuentros programados en España esa misma noche de martes, entre ellos el que enfrentaba al Villarreal con el Paris Saint-Germain. Refleja la voluntad de la UEFA de asociarse al duelo nacional español, al tiempo que mantiene el desarrollo de las competiciones.
Los jugadores y los cuerpos técnicos evolucionaron así en una atmósfera recogida, lejos de la efervescencia habitual de las noches europeas. El homenaje rendido a los desaparecidos primó sobre el espectáculo, una manera de mostrar la solidaridad del fútbol.
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Fuente: Ouest-France