El skipper finisterriano Armel Le Cléac'h volcó el miércoles al noroeste de las Azores, pero está sano y salvo a bordo de su Maxi Banque Populaire XI, mientras una operación de rescate está en curso.
La edición 2026 de la Route du Rhum continúa su serie de percances. Este miércoles 4 de noviembre, le llega el turno a Armel Le Cléac'h, skipper del Maxi Banque Populaire XI, de conocer la mala aventura temida por todos los marineros: el vuelco. El finisterriano ha volteado su inmenso trimarán en las aguas situadas al noroeste de las Azores, una zona conocida por sus condiciones cambiantes y sus depresiones violentas.
Según las primeras informações difundidas por su equipo, el skipper está seguro en el interior del casco. No está herido, lo cual constituye el punto esencial en este tipo de situación. Una operación de rescate está actualmente en curso para asistirle. Los detalles sobre las modalidades de esta intervención siguen siendo limitados, pero los procedimientos habituales de la carrera han sido activados.
Este incidente se enmarca en una edición particularmente agotadora. El tiempo ya ha causado numerosos daños en la flota, y los abandonos se multiplican. El vuelco de uno de los favoritos recuerda, una vez más, que la Route du Rhum es una aventura extrema donde el océano siempre recupera sus derechos. Los equipos en tierra siguen la situación con una atención redoblada, mientras los otros competidores continúan su camino hacia Pointe-à-Pitre.
Para Armel Le Cléac'h, la aventura de esta travesía transatlántica se detiene, por lo tanto, prematuramente. El skipper, conocido por su determinación y su palmarés, deberá concentrarse en su rescate y la recuperación de su barco. En estos momentos, la prioridad absoluta sigue siendo la vida humana, y el hecho de que esté sano y salvo es una inmensa satisfacción para todos los que siguen la carrera.
La continuación de la Route du Rhum se presenta aún llena de giros inesperados. Los organizadores y los equipos técnicos deberán extraer lecciones de esta hecatombe, mientras los marineros aún en lice deberán duplicar las precauciones. El océano Atlántico no ha terminado de hacer hablar de sí mismo en esta 13ª edición.
Según las primeras informações difundidas por su equipo, el skipper está seguro en el interior del casco. No está herido, lo cual constituye el punto esencial en este tipo de situación. Una operación de rescate está actualmente en curso para asistirle. Los detalles sobre las modalidades de esta intervención siguen siendo limitados, pero los procedimientos habituales de la carrera han sido activados.
Este incidente se enmarca en una edición particularmente agotadora. El tiempo ya ha causado numerosos daños en la flota, y los abandonos se multiplican. El vuelco de uno de los favoritos recuerda, una vez más, que la Route du Rhum es una aventura extrema donde el océano siempre recupera sus derechos. Los equipos en tierra siguen la situación con una atención redoblada, mientras los otros competidores continúan su camino hacia Pointe-à-Pitre.
Para Armel Le Cléac'h, la aventura de esta travesía transatlántica se detiene, por lo tanto, prematuramente. El skipper, conocido por su determinación y su palmarés, deberá concentrarse en su rescate y la recuperación de su barco. En estos momentos, la prioridad absoluta sigue siendo la vida humana, y el hecho de que esté sano y salvo es una inmensa satisfacción para todos los que siguen la carrera.
La continuación de la Route du Rhum se presenta aún llena de giros inesperados. Los organizadores y los equipos técnicos deberán extraer lecciones de esta hecatombe, mientras los marineros aún en lice deberán duplicar las precauciones. El océano Atlántico no ha terminado de hacer hablar de sí mismo en esta 13ª edición.
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Fuente: Ouest-France