El ministro de Educación Superior solicita que las actividades se reanuden el lunes en los centros afectados por los bloqueos.
El ministro de Educación Superior ha pedido poner fin a los bloqueos que perturban varios centros, solicitando que las clases, los trabajos de investigación y la administración se reanuden a partir del lunes. Su mensaje va dirigido tanto a los estudiantes movilizados como al personal implicado en estos movimientos, que se han multiplicado en las últimas semanas.
Según la información hecha pública, los bloqueos han desorganizado el calendario universitario en varias sedes, con exámenes aplazados y edificios inaccesibles. El ministerio subraya que la continuidad del servicio público de enseñanza sigue siendo una prioridad y que los estudiantes no deben soportar las consecuencias en su trayectoria académica.
El ministro ha indicado que es partidario del diálogo con los representantes de estudiantes y personal, aunque considera que la reanudación de la actividad es un requisito previo para cualquier discusión en profundidad. Ha recordado que las reivindicaciones expresadas, que atañen en particular a las condiciones de estudio y a los recursos asignados a los centros, deben poder examinarse en un marco sosegado.
Por parte de los colectivos movilizados, la postura sigue siendo firme. Los responsables de estas acciones consideran que los bloqueos son el único medio para hacerse oír y se niegan a levantar las ocupaciones sin garantías concretas. Asimismo, cuestionan la lectura que hace el ministerio sobre la naturaleza de sus demandas.
Se pide a los rectores de universidad y a los equipos directivos de los centros que organicen la reanudación progresiva de la docencia, con modalidades de recuperación para los estudiantes perjudicados. La situación será seguida de cerca en los próximos días, mientras la cuestión de los recursos presupuestarios y de la vida estudiantil permanece en el centro del debate.
Según la información hecha pública, los bloqueos han desorganizado el calendario universitario en varias sedes, con exámenes aplazados y edificios inaccesibles. El ministerio subraya que la continuidad del servicio público de enseñanza sigue siendo una prioridad y que los estudiantes no deben soportar las consecuencias en su trayectoria académica.
El ministro ha indicado que es partidario del diálogo con los representantes de estudiantes y personal, aunque considera que la reanudación de la actividad es un requisito previo para cualquier discusión en profundidad. Ha recordado que las reivindicaciones expresadas, que atañen en particular a las condiciones de estudio y a los recursos asignados a los centros, deben poder examinarse en un marco sosegado.
Por parte de los colectivos movilizados, la postura sigue siendo firme. Los responsables de estas acciones consideran que los bloqueos son el único medio para hacerse oír y se niegan a levantar las ocupaciones sin garantías concretas. Asimismo, cuestionan la lectura que hace el ministerio sobre la naturaleza de sus demandas.
Se pide a los rectores de universidad y a los equipos directivos de los centros que organicen la reanudación progresiva de la docencia, con modalidades de recuperación para los estudiantes perjudicados. La situación será seguida de cerca en los próximos días, mientras la cuestión de los recursos presupuestarios y de la vida estudiantil permanece en el centro del debate.
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Fuente: La Nouvelle République