Leer más
En directo
Disponible en 7 idiomas
LahbabiGuide.com Tiercé · Quarté · Quinté+

Noticias

Au Mans STT, Jérôme Surand entrena a distancia y replantea su papel

28 de octubre de 2026 Fuente: Ouest-France Artículo redactado con asistencia de IA Entraînement

Entrenador del club manceau STT, Jérôme Surand debe ahora construir un colectivo y una dinámica de equipo con jugadoras repartidas por todo el mundo.

En el tenis de mesa de alto nivel, la imagen clásica del entrenador presente en cada sesión, junto a la mesa, tiende a desvanecerse. En Le Mans, en el seno del club del STT, Jérôme Surand lo experimenta día a día: una parte de su plantilla entrena en los cuatro rincones del mundo, lo que cambia profundamente la naturaleza de su misión.

Con jugadoras dispersas por varios continentes, el técnico ya no puede limitarse a corregir un gesto o ajustar un ejercicio en directo. Su trabajo consiste sobre todo en organizar, coordinar y mantener el vínculo entre atletas que no comparten ni la misma rutina diaria ni las mismas limitaciones de entrenamiento. Así, se acerca al papel de un manager, encargado de fijar objetivos comunes y velar por su correcta ejecución.

Esta evolución impone además un ritmo particular. Los periodos de concentración son breves, a veces limitados a unos pocos días antes de una competición. Hay que crear en poco tiempo cohesión, dinámica colectiva y una comprensión compartida del juego, sin disponer del tiempo largo que antaño permitía construir gradualmente un equipo.

Este funcionamiento a distancia se apoya en herramientas de seguimiento, intercambios regulares y una gran claridad en la comunicación. Supone también una confianza recíproca, pues una parte importante del trabajo se realiza sin supervisión directa. Para el entrenador, el éxito depende tanto de su capacidad para transmitir como de su aptitud para escuchar y adaptar su discurso a cada jugadora.

Más allá del caso manceau, este testimonio ilustra una tendencia más amplia del deporte de alto nivel, en la que la globalización de las carreras y la multiplicación de las competiciones obligan a los staffs a repensar sus métodos. Queda por saber en qué medida este modelo híbrido logrará conciliar de forma duradera el rendimiento colectivo y el acompañamiento individual.

Fuente: Ouest-France