Durante el primer partido de la NFL disputado en el Stade de France, la cantante Nina Tonji cambió una expresión del himno nacional, lo que desató un debate en las redes sociales.
El Stade de France acogió el domingo 25 de octubre el primer partido de fútbol americano de la NFL organizado en Francia. Antes del saque inicial, el himno nacional fue interpretado por la cantante franco-canadiense Nina Tonji, cuya versión de « La Marsellesa » generó rápidamente comentarios.
Mientras que el texto oficial del himno menciona que « un sang impur » abreva nuestros surcos, la artista optó por cantar « qu'un sang uni » (« una sangre unida »). Este cambio, limitado a una sola palabra, bastó para desencadenar una oleada de reacciones dispares en las redes sociales, entre partidarios de un mensaje de unidad y usuarios que denunciaron una alteración de un texto patrimonial y simbólico.
La cuestión de la fidelidad al himno nacional vuelve a surgir con regularidad en Francia durante los grandes acontecimientos deportivos y culturales. El texto de Rouget de Lisle, escrito en 1792, cuenta con un fuerte apego colectivo, por lo que cualquier modificación, por mínima que sea, es observada de cerca por el público y los comentaristas.
Hasta el momento, ni Nina Tonji ni la NFL han comentado públicamente esta polémica. Ninguna declaración oficial ha permitido, por tanto, aclarar las intenciones de la artista ni la postura de los organizadores del encuentro.
Este episodio ilustra la especial sensibilidad que rodea a los himnos nacionales en los encuentros deportivos internacionales. Para los aficionados al deporte como para los espectadores ocasionales, la ceremonia inaugural sigue siendo un momento destacado, en el que se cruzan emoción, símbolo y debate público.
Mientras que el texto oficial del himno menciona que « un sang impur » abreva nuestros surcos, la artista optó por cantar « qu'un sang uni » (« una sangre unida »). Este cambio, limitado a una sola palabra, bastó para desencadenar una oleada de reacciones dispares en las redes sociales, entre partidarios de un mensaje de unidad y usuarios que denunciaron una alteración de un texto patrimonial y simbólico.
La cuestión de la fidelidad al himno nacional vuelve a surgir con regularidad en Francia durante los grandes acontecimientos deportivos y culturales. El texto de Rouget de Lisle, escrito en 1792, cuenta con un fuerte apego colectivo, por lo que cualquier modificación, por mínima que sea, es observada de cerca por el público y los comentaristas.
Hasta el momento, ni Nina Tonji ni la NFL han comentado públicamente esta polémica. Ninguna declaración oficial ha permitido, por tanto, aclarar las intenciones de la artista ni la postura de los organizadores del encuentro.
Este episodio ilustra la especial sensibilidad que rodea a los himnos nacionales en los encuentros deportivos internacionales. Para los aficionados al deporte como para los espectadores ocasionales, la ceremonia inaugural sigue siendo un momento destacado, en el que se cruzan emoción, símbolo y debate público.
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Fuente: Ouest-France